¿Quieres que tu negocio esté siempre a la vanguardia y se posicione como referencia dentro del mercado?

Todas las empresas persiguen este mismo objetivo, lo que las obliga a mantenerse en un constante proceso de innovación y vigilancia del entorno. A este periodo de análisis, investigación y mejora continua, se le denomina benchmarking. ¿En qué consiste y cómo puedes aplicarlo en tu negocio?

¿Qué es benchmarking?

En términos sencillos, consiste en descubrir, definir y aprender de los factores clave que hacen de los competidores del mercado empresas líderes, más rentables y con las mejores prácticas en una determinada área, a través de un análisis objetivo y profesional, con la finalidad de implementar estos nuevos conocimientos en tu organización.

¿Significa que tendrás que espiar y copiar a tu competencia? Desde luego que no, no se trata de vigilar y copiar todo lo que hacen los competidores de tu sector, sino aprender de las mejores prácticas de cualquier sector en particular para luego poder añadirle valor para optimizar tiempos y recursos. Por ejemplo, descubrir cuales son los tipos de contenidos que logran rápidamente su objetivo, cuál es la mejor hora de publicación, en qué lugares funciona mejor.

¿Por qué es tan importante para tu negocio?

La evolución vertiginosa de las empresas, la aparición de nuevas tecnologías y metodologías, y el incremento en la competencia, obligan a las organizaciones a mantenerse en movimiento. El benchmarking aporta confianza y sustento ante los resultados de una transformación o al introducir algún tipo de cambio a la empresa, asegurando que exista siempre un valor agregado.

Esto, más allá de sus fases de aplicación, debe acompañarse de la formación de equipos que se mantengan en constante vigilancia del entorno, con capacidad de aprender de otros y tomar acciones para implementar nuevas tendencias, procesos y tecnologías.

El benchmarking no se limita a un acto comparativo, pues al identificar e implementar “mejores prácticas” podrás reducir costos, mejorar tus tiempos e incrementar tu productividad.

¿Cómo puedes aplicarlo a tu negocio?

Implementar un proceso de benchmarking es muy sencillo. Primero se requiere que identifiques al equipo que realizará esta constante vigilancia e investigación en el entorno. Esta es una tarea que tomará un porcentaje importante de tiempo, pero que evidenciará el esfuerzo por obtener beneficios.

Los siguientes 5 pasos te ayudarán a implementarlo:

  1. Identifica en qué áreas, productos o servicios quieres trabajar para mejorar.
  2. Establece los objetivos que deseas conseguir y asegúrate de que estos se encuentren alineados a tu plan estratégico.
  3. Selecciona empresas que se caractericen por destacar en el área de interés identificada. Para ello, comienza por investigar en la web, y analiza esos factores clave de los que se pueden extraer nuevos conocimientos y transformarlos en valor agregado.
  4. Define los indicadores que te ayudarán a medir si la estrategia tuvo un impacto positivo, qué herramientas necesitarás y cómo recabarás la información.
  5. Diseña las “nuevas prácticas”, agregándole valor diferenciador y dibuja el proceso de implementación que adoptarán.

El benchmarking es un proceso de mejora continua. No será la última vez que tu equipo se embarque en la investigación y exploración del entorno, al aplicarlo lograrás desarrollar la capacidad de autoconocimiento, mantendrás la empresa a la delantera en las mejores prácticas y los números comenzarán a hablar por sí solos.

Nosotros por ejemplo, rastreamos a la competencia de nuestros clientes mediante una herramienta propia llamada Pmetrix, la cual nos muestra información relevante y comparativa, sabiendo de cerca qué hacen cada día destacando las buenas prácticas. Eso nos ayuda en el análisis para mejorar e innovar, logrando un mejor performance.